Inscríbete hoy con tu aporte mensual y recibe de regalo un rosario traído desde el santuario mariano de Medjugorje. Sé parte de esta misión que cambia vidas.
Tu ayuda ya está cambiando vidas. Hoy te invitamos a hacerla permanente
En los lugares donde la Iglesia sufre —en medio de la pobreza, la violencia o la persecución— las necesidades no se detienen. Cada día hay una comunidad que espera, un sacerdote o una religiosa que necesita apoyo en su misión, una familia que busca consuelo…
Por eso, tu compromiso mensual es tan importante.
Porque no es solo una ayuda puntual: es presencia constante, es fidelidad, es esperanza que no se apaga. Hoy, más que nunca, la Iglesia necesita personas comprometidas. Personas que no solo reaccionan ante la urgencia, sino que deciden estar, sostener y permanecer.
Queremos agradecer tu generosidad de una manera especial...
Estuvimos en Medjugorje, un lugar de profunda oración, donde pusimos a los pies de la Virgen María la generosidad de tantas personas como tú, que hacen posible que esta misión siga viva.
Porque nuestra labor no se trata solo de responder a una emergencia, sino de permanecer, de acompañar, de no abandonar cuando más se necesita.
Por eso, hoy queremos agradecer de manera especial tu compromiso como socio: con un rosario traído desde Medjugorie.
Un signo de recogimiento, de unidad en la oración y de solidaridad con quienes más sufren.
Para que te acompañe, para que reces con él y para recordarte que eres parte viva de esta misión.