Ayuda a los Misioneros y Religiosas

Mujeres y hombres generosos que ofrecen su vida para servir a Dios y a los demás. 

Misioneros y Religiosas

ℹ️ Se realizará un cobro único de $50 para validar tu tarjeta, el cual será reversado automáticamente.

Ellos han decidido permanecer. Contigo, pueden seguir.

«Cuando hay guerras, las ONG evacúan a su personal. Nosotros nos quedamos con la gente. Si las personas huyen al bosque por la inseguridad, nos vamos con ellos al bosque. Estoy segura que ninguna de nosotras hubiera sobrevivido a tantos años de sufrimiento sin amar verdaderamente la misión.»

Hermana Orla Treacy, Sudán del Sur

Así describe la hermana Orla Treacy, misionera en Sudán del Sur, lo que significa entregar la vida a una misión. Ella y miles de misioneros y religiosas han elegido permanecer junto a quienes más los necesitan, incluso en los lugares más pobres, aislados o golpeados por la violencia.

Educan, cuidan enfermos, acompañan familias y mantienen viva la esperanza allí donde muchas veces nadie más llega.

Desde Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) los acompañamos para que puedan continuar

Tu donación se transforma en algo muy concreto:

Formación para religiosas y misioneros

Medicamentos para enfermos

Alimentación para comunidades vulnerables

Transporte para llegar a zonas remotas

Apoyo pastoral donde la Iglesia es la única esperanza

Papúa Nueva Guinea: formarse para llegar donde casi nadie llega

En las tierras altas de Papúa Nueva Guinea, casi nueve de cada diez personas viven en zonas rurales, con pocos caminos y escaso transporte. Allí, uno de cada cinco niños no puede ir al colegio.

En Dirima, las Misioneras Salesianas de María Inmaculada dirigen un colegio técnico para niñas. En 2024, pese a los desastres naturales y las dificultades, las religiosas permanecieron y 13 jóvenes lograron terminar sus estudios y graduarse.

Hoy, otras 11 hermanas se preparan en Kerowagi para continuar esa misión. Se forman para educar, acompañar y llevar la presencia de la Iglesia a comunidades donde muchas veces nadie más llega.

Con $20.000 puedes regalar una semana de formación a una de ellas.

Líbano: permanecer para cuidar

“Nunca abandonó a su parroquia, ni en tiempos de paz ni en tiempos de guerra. Para él, marcharse era impensable”.

Así recuerdan al padre Pierre al-Rahi, párroco de San Jorge en Al-Qlayaa, en el sur del Líbano. Cuando un ataque alcanzó una casa del pueblo, corrió a ayudar. Un segundo ataque lo hirió gravemente y no sobrevivió.

Un día antes había dicho: “Tenemos la obligación de quedarnos a pesar del peligro y lo hacemos de forma pacífica”.

Hoy, otros continúan esa misma misión de permanecer. En un país golpeado por la guerra y el colapso económico, las Hermanas Franciscanas de la Cruz cuidan a cerca de mil enfermos y necesitan medicamentos para continuar atendiéndolos.

Con $15.000 puedes cubrir los medicamentos de un enfermo durante un mes.

Con $90.000, seis meses completos.

“La vocación misionera ha sido un privilegio y un don. La fuerza, el valor, la locura para continuar. Creo que ayuda estar un poco loco para estar aquí. Aún queda un largo camino por recorrer. Pero abrazar el dolor y el sufrimiento del mundo, intentar mantener la esperanza y la alegría del mundo, es dejarse seducir por Dios”.

P. Tomas King, Pakistán

Mozambique: permanecer junto a quienes lo han perdido todo

“Soy una persona pobre que ayuda a otras personas pobres”.

Así resume sor Alphoncia Mmole su vida como religiosa benedictina en Mozambique.

En el norte del país, la violencia ha desplazado a miles de familias y ha dejado comunidades sin escuelas, iglesias y centros de salud. Cuando los ataques obligaron a sor Alphoncia y a sus hermanas a abandonar su misión, ellas no pensaron primero en sí mismas: pusieron a salvo a los niños huérfanos que tenían a su cuidado.

Hoy, las religiosas continúan acompañando a niños, enfermos y familias desplazadas. Enseñan, imparten catequesis, acogen y ayudan a quienes lo han perdido casi todo. Su presencia les recuerda algo fundamental: no están solos, Dios no los ha abandonado.

ACN ayuda a 59 religiosas de 12 congregaciones de la diócesis de Pemba para que puedan continuar esta labor.

Con $50.000 puedes ayudar a sostener a una religiosa durante un mes.

Tu ayuda llega mucho más lejos

Cuando ayudas a un misionero o a una religiosa, tu donación llega también a cada persona que ellos educan, cuidan, escuchan y acompañan.

¿Es seguro donar por esta página?

Sí, 100% seguro. Nuestra plataforma de donaciones está protegida con certificados SSL y sistemas de pago confiables. Tus datos están completamente resguardados.

Puedes donar con tarjeta de crédito, débito o mediante transferencia electrónica. Todo el proceso es rápido y simple, y recibirás una confirmación automática en tu correo.

ACN informa periódicamente sobre los proyectos financiados gracias a tu aporte. También puedes suscribirte a nuestro boletín para recibir testimonios, noticias y resultados.